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¿Cómo es la Enfermedad Renal en Perros y Gatos?

Enfermedad Renal - Gato

Enfermedad renal en perros y gatos

La enfermedad renal tanto en perros como en gatos es más común de lo que se cree. Es la cuarta enfermedad con mayor prevalencia en perros. Y aún más común en gatos, debido a su metabolismo y sus costumbres. El gato, por naturaleza, es más carnívoro que el perro. Al consumir alimentos con un alto índice de proteínas, demandan y exigen un mayor trabajo al hígado y al riñón.

Además, muy a nuestro pesar, con un alto índice de mortalidad. Pues afecta en mayor medida a animales más adultos o viejos.

La enfermedad renal se caracteriza por la pérdida progresiva e irreversible de tejido renal y, por tanto, de las funciones renales básicas. Es decir, los riñones dejan de funcionar correctamente, dejan de filtrar la sangre y, por tanto, eliminar residuos tóxicos a través de la orina. Al acumularse sustancias tóxicas en la sangre, todo el organismo queda afectado. Incluso el cerebro.

¿Cuáles son los síntomas principales?

  • Desorientación. Dificultad para coordinar sus movimientos. Como dijimos anteriormente, la sangre tóxica llega a todas partes del cuerpo inclusive al cerebro.
  • Vómitos y diarreas. Al afectar al estómago.
  • La pérdida de apetito es muy característica de esta enfermedad. Por ello, también irá perdiendo peso y masa muscular.
  • Más apático, sin ganas de jugar o pasear.

¿Cómo puedo mejorar su calidad de vida?

A través de una alimentación adecuada podemos mejorar la insuficiencia renal y retrasar la evolución de la enfermedad. Es importante que el alimento sea bajo en fósforo y proteínas que hacen trabajar más al hígado y al riñón.

Un animal puede convivir con la enfermedad durante meses o años si los signos clínicos y las consecuencias metabólicas no son severos. Gracias a un tratamiento dietético adecuado puede mejorar su calidad de vida y aumentar hasta 3,2 veces su esperanza de vida.

El tratamiento dietético actúa a tres niveles para la mejora de los signos clínicos:

  1. Favorecer la macronutrición.
  2. Favorecer la micronutrición.
  3. Retrasar la progresión de la enfermedad.

A tener en cuenta:

  • El consumo de agua es muy importante. Gracias a ella podremos compensar la dilución de la orina como también evitar la deshidratación. Si necesitas aumentar el consumo de agua, puedes ofrecerle alimento húmedo o pulverizar agua sobre los alimentos secos.
  • Es recomendable aumentar la cantidad de grasas de la dieta al ser más sabrosas, fuente de vitaminas liposolubles y dos veces más energética que los hidratos de carbono.
  • Energía. Deben gastar la energía suficiente para no caer en la desnutrición. Es recomendable administrarles una dieta con una densidad energética elevada para cubrir sus necesidades. Además, al tener poco apetito, comerán una cantidad menor a la acostumbrada.

 

En resumen:

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